El ambiente es una parte fundamental del aprendizaje, de los vínculos y de las comunicaciones que se establecen hacia el interior y hacia el exterior del jardín.
Pensamos al ambiente cómo una caja de resonancia donde repercute lo que allí sucede.
El mismo es analizado e interpretado; cambia, se modifica y se transforma en función de los proyectos compartidos, considerando los espacios y el mobiliario, los materiales disponibles, las luces, los sonidos, los colores... todos conectados por el hilo de la belleza que une las partes creando armonía, relaciones, acciones, reflexiones y colaboración.
Bello y amable, sugerente en posibilidad, los espacios físicos, materiales, mobiliario, documentaciones... comunican el proyecto pedagógico y reflejan la imagen de un niño lleno de posibilidades.
Diseñar los ambientes es diseñar la vida cotidiana del jardín pensando en el derecho de todos y todas a habitar un lugar agradable y bien cuidado, que permita el bienestar físico y psíquico, e incluya el aprender a jugar, a expresarse, a estar con otros y a veces solo, a crear e imaginar.
Toda la comunidad se compromete colaborativamente con ese propósito.
Diseñar los ambientes es diseñar la vida cotidiana del jardín pensando en el derecho de todos y todas a habitar un lugar agradable y bien cuidado, que permita el bienestar físico y psíquico, e incluya el aprender a jugar, a expresarse, a estar con otros y a veces solo, a crear e imaginar.
Toda la comunidad se compromete colaborativamente con ese propósito.












Se considera el espacio en su valor de educador. El mismo trasmite un mensaje acerca de las personas que lo habitan ¿qué piensan? ¿cuál es la imagen de niño que sustenta las prácticas pedagógicas?
Procuramos que nuestros espacios promuevan valores basados en considerar al niño como un sujeto potente desde el nacimiento, que aprende integralmente, promoviendo las condiciones necesarias para su bienestar y desarrollo.
Se considera el espacio en su valor de educador. El mismo trasmite un mensaje acerca de las personas que lo habitan ¿qué piensan? ¿cuál es la imagen de niño que sustenta las prácticas pedagógicas?
Procuramos que nuestros espacios promuevan valores basados en considerar al niño como un sujeto potente desde el nacimiento, que aprende integralmente, promoviendo las condiciones necesarias para su bienestar y desarrollo.




