Los procesos educativos se hacen visibles mediante la documentación pedagógica. La misma consiste en la recopilación y exposición sistemática y estética, de fotos, videos, escrituras, dichos, etc. , para la reflexión de los maestros, niños y niñas, familia y ciudad.
A través de la documentación pedagógica las maestras reinventan su rol profesional y se transforman en investigadoras de la infancia para rescatar interpretativamente su cultura, sus ideas, su forma de ver el mundo.


A través de la documentación damos testimonio de lo que hacemos en el jardín, argumentando y favoreciendo el debate público de las ideas que defendemos.

La documentación pedagógica permite reflexionar en equipo para tomar decisiones respecto a cómo ambientar y qué nuevos desafíos poner a disposición de los/las niños/as... , pero también permite la confrontación con otros ámbitos e instituciones interesados por la primera infancia.