La educación es un derecho de todos/as, de las niñas y de los niños, y por eso es una responsabilidad de la comunidad. Es una oportunidad de crecimiento y de emancipación para la persona y para los grupos, es un recurso para el saber y la convivencia.
En Brisas, como en todas las escuelas, conviven una pluralidad de concepciones culturales, ideológicas, políticas y religiosas; para que la educación sea posible se requiere de escucha, diálogo y participación, respeto, valorización de las diferencias, de las competencias y considerar los conocimientos que cada individuo posee, desde una mirada positiva.
Desde esta concepción “BRISAS” se promueve como institución laica, abierta al diálogo y a las propuestas que consideran la singularidad y dan valor a la co-construcción del aprendizaje.
¿Qué nos proponemos como comunidad educativa?

Brindar educación integral y cuidado, a los/las niños/as de 1 a 5 años, reconociéndolos como sujetos de derecho y portadores de un gran potencial.

Conocer, respetar y hacer visible la infancia, a través de la documentación pedagógica, herramienta de gran valor ético que permite apreciar la naturaleza de los procesos de aprendizaje y las estrategias cognitivas usadas por cada niño.

Promover que las situaciones que se viven cotidianamente en el jardín se conviertan en experiencias de aprendizaje: la alimentación, la convivencia, la cooperación, el cuidado del ambiente...

Buscar y participar de una relación solidaria con el territorio, integrando y colaborando con la ciudad, reflexionando y actuando para conjugar las perspectivas locales con la planetaria.

Incluir las concepciones culturales, ideológicas, políticas y religiosas, de cada integrante de la comunidad, respetando y valorando las diferentes identidades y los múltiples lenguajes.

Hacer del jardín un lugar de encuentro donde se pueda practicar la libertad, la democracia, la solidaridad, la cooperación y se promueva la paz.